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Dejar un trabajo de limpieza: preaviso y finiquito

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Avisar bien es lo que más te devuelve

Dejar una casa es normal: cambias de zona, te sale algo mejor, la familia se muda. Lo que no es normal es dejar de ir. En este trabajo la referencia de tu última familia vale más que un currículum, y esa referencia se decide en cómo te vas.

Sobre el preaviso, la ley es menos precisa de lo que la gente cree. El Real Decreto 1620/2011 fija el que la familia te debe a ti —siete días si llevas menos de un año, veinte si llevas más— pero no fija el tuyo: remite a las causas de extinción del Estatuto de los Trabajadores, donde la dimisión lleva «el preaviso que señalen los convenios o la costumbre». En el empleo de hogar no hay convenio, así que:

Si es la familia la que quiere terminar, las reglas son otras y más protectoras contigo: están en tus derechos como empleada de hogar, y desde el otro lado en despedir a una empleada de hogar.

El finiquito: qué tiene que llevar

El finiquito no es una indemnización: es la liquidación de lo que ya has ganado y todavía no has cobrado. Te corresponde siempre, te vayas tú o te despidan, y la familia tiene que entregarte por escrito la propuesta de liquidación. Lleva tres cosas:

  1. Los días trabajados del último mes que aún no te hayan pagado, a tu tarifa.
  2. La parte proporcional de las pagas extraordinarias, si las cobras aparte. El Real Decreto 1620/2011 reconoce dos pagas al año en el empleo de hogar. Ojo, porque en el trabajo por horas es frecuente que estén ya prorrateadas en la tarifa: el mínimo de 9,55 € brutos por hora de 2026, por ejemplo, ya incluye la parte de pagas y de vacaciones. Mira tu contrato para saber en cuál de los dos casos estás.
  3. Las vacaciones no disfrutadas. Son 30 días naturales al año; si te vas en julio y no has cogido ninguno, te corresponde la parte de esos 30 días que hayas generado hasta esa fecha. Misma advertencia: si tu hora ya las lleva dentro, no se pagan dos veces.

Repasa la suma antes de firmar y, si algo no cuadra, firma poniendo «no conforme» al lado: cobras lo que te dan y no renuncias a reclamar el resto. Qué lleva dentro tu tarifa lo cuenta cuánto gana una limpiadora por horas.

La baja en la Seguridad Social

Tú no tienes que tramitar nada: la baja la comunica la familia, en Import@ss, y tiene hasta seis días naturales después de tu último día para hacerlo. Puede presentarla antes, con hasta sesenta días de antelación, si ya sabéis la fecha.

Lo que sí te conviene es comprobarlo. Un par de semanas después, entra en Import@ss con tu Cl@ve o tu certificado y mira tu vida laboral: la casa debe aparecer cerrada en tu último día. Si sigue abierta tienes un alta fantasma que puede darte problemas con otra alta o con el paro; si está cerrada antes, te han quitado días cotizados. En los dos casos, pídele a la familia que lo corrija.

El paro, para que no te pille

Aquí hay una cosa que hay que decir claro antes de que dejes nada: si te vas tú, no hay prestación por desempleo. El paro protege a quien pierde el trabajo, no a quien lo deja, y el SEPE lo dice tal cual. Lo que cotizaste en esa casa no se pierde: sigue contando para cuando sí tengas derecho.

Y si te vas porque en esa casa no se cumple lo acordado —no te pagan, no te dieron de alta—, consúltalo antes de irte: hay salidas con otro encaje legal, y elegir la equivocada te cuesta el paro. Qué te corresponde en cada caso lo cuenta paro y baja para empleadas de hogar.

Esto es información general para ayudarte a entender el trámite, no asesoramiento jurídico. Los importes y las condiciones los fijan la Seguridad Social, el SEPE y el BOE y cambian cada año.

La referencia, y la siguiente casa

El último día pide dos cosas. Una, que la familia te dé por escrito —un mensaje sirve— cuánto tiempo has trabajado allí y que están contentas: es tu referencia, y una familia satisfecha la escribe en un minuto. Dos, permiso para dar su nombre y su número a la siguiente familia que quiera llamar. Cómo las usan las familias lo cuenta cómo comprobar las referencias de una limpiadora.

Y la siguiente casa no tiene por qué esperar a que se cierre esta. En cuanto sepas tu último día, actualiza tus franjas libres en Mi cuenta o, si aún no tienes perfil, publícalo gratis: pones tu zona y tu tarifa, y las familias de tu provincia te escriben desde la web sin ver tu teléfono. Las ofertas de Sevilla y de las demás provincias se pueden mirar sin registrarse.

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Cómo funciona MiLimpiadora

Preguntas frecuentes

¿Cuántos días de preaviso tengo que dar?

El Real Decreto 1620/2011, que regula el empleo de hogar, fija el preaviso que te debe la familia (siete o veinte días según lleves menos o más de un año) pero no fija el tuyo: remite a las causas generales del Estatuto de los Trabajadores, donde la dimisión lleva el preaviso que marque el convenio o la costumbre. En la práctica: lo que ponga tu contrato y, si no pone nada, entre siete y quince días es lo que se considera correcto.

¿Qué pasa si me voy sin avisar?

Nada te impide irte, pero la familia podría descontar del finiquito los días de preaviso que no diste si estaba pactado en el contrato, y te quedas sin referencia. Avisar te cuesta una semana; no avisar te cuesta la próxima casa.

¿Me pagan las vacaciones que no cogí?

Sí. Te corresponden 30 días naturales al año, y los que no hayas disfrutado a la fecha en que te vas se pagan en el finiquito en proporción al tiempo trabajado ese año. Si cobras por horas con el mínimo del empleo de hogar, ojo: ese importe ya lleva dentro la parte de vacaciones, así que mira qué acordasteis exactamente.

¿Puedo pedir el paro si me voy yo?

No. Dejar el trabajo voluntariamente no es situación legal de desempleo, y el SEPE lo dice expresamente. Si la situación en esa casa es insostenible —impagos, incumplimientos graves—, la salida puede tener otro encaje legal: consúltalo antes de irte, no después.