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Política de cookies

La versión corta

Ponemos doce cookies técnicas, las imprescindibles para que la web funcione: para entrar en tu cuenta y, si lo pides, para avisarte de tu zona. Y ninguna de publicidad hasta que tú la aceptes: si eliges «Solo esenciales», no se carga ningún sistema de anuncios — ni scripts, ni cookies de terceros.

Las doce nuestras, y qué hace cada una

Ninguna de las doce te sigue por otras webs ni sirve para publicidad.

Un detalle que despista: tu decisión sobre la publicidad no se guarda en una cookie, sino en el almacenamiento del propio navegador. Si la buscas entre las cookies, no la vas a encontrar.

Y una que no es cookie

La web la sirve Cloudflare, que además nos da un recuento de visitas. Ese recuento no usa cookies y no te identifica: nos dice cuánta gente entra y desde qué tipo de dispositivo, no quién eres. Se carga siempre, también antes de que decidas sobre la publicidad, y por eso lo contamos aquí aunque no sea una cookie.

Y nuestro propio recorrido de la visita. Para saber dónde se atasca la gente, al entrar guardamos en el almacenamiento de esa pestaña (no en una cookie) un número de visita al azar. Con él apuntamos los pasos de esa visita: de qué tipo de sitio llegas (un buscador, una red social…, nunca la dirección exacta; si el enlace es de una campaña, que lo era y, si es nuestra, su nombre), qué páginas ves (sin los números que identifican un anuncio o una conversación), qué botones principales pulsas, si empiezas un formulario, el nombre del campo que el navegador no deja pasar —nunca lo que escribes—, si lo envías, si lo dejas a medias (y el nombre del último campo que tocaste, tampoco lo que pusiste o elegiste en él) o te lo rechazamos y por qué, si llegas al tope de conversaciones nuevas del día (solo el tipo de anuncio, tu plan y el tope; nunca a quién ni el mensaje), cuánto rato estuvo cada página a la vista y si la página dio algún error. No guardamos ese número junto a tu cuenta, tu móvil, tu correo ni tu conexión, y no lo usamos para identificarte. Pero no es del todo anónimo, y preferimos decirlo: si en esa visita haces algo con tu cuenta —entrar, crearla, publicar o escribir un mensaje— o nos escribes o avisas de un anuncio, la hora de ese paso coincide con la que guardamos de ello y se podría relacionar. Por eso es un dato seudónimo, y por eso lo borramos de nuestros registros a los 30 días (los pasos sueltos, ya sin número, a los 90). En tu navegador desaparece al cerrar la pestaña, y no viaja a Google ni a nadie más. Si no lo quieres, bloquea el almacenamiento de esta web en tu navegador: sin él no hay número. Y si, a mitad de publicar un anuncio, pulsas «Continuar con Google», guardamos ahí mismo lo que llevas escrito (nunca tu correo, tu móvil, tu contraseña ni las casillas de aceptación) para devolvértelo al volver. Se borra en cuanto vuelve al formulario, o al cerrar la pestaña.

Cookies de publicidad (solo con tu consentimiento)

Los espacios publicitarios los sirve Google AdSense, y solo en las páginas que llevan anuncio. Si aceptas, Google puede instalar sus propias cookies para medir y personalizar anuncios, según su política de tecnologías. Si no aceptas, no se carga: ni el script de Google ni sus cookies. No es que se carguen y no hagan nada — es que no se piden.

Puedes cambiar de idea cuando quieras aquí mismo: