Política de privacidad
- Qué datos trata MiLimpiadora y para qué: anuncios consentidos, sin venta de datos ni rastreadores, y qué pasa con los registros de cobro al borrar la cuenta.
Responsable
El responsable del tratamiento es el operador de MiLimpiadora, en España. Para ejercer tus derechos o hacer cualquier consulta sobre esta política, escríbenos desde el formulario de contacto o a contacto@milimpiadora.es.
Qué datos tratamos y para qué
Tu cuenta. Tu correo, tu contraseña y, si quieres, tu móvil. Entras con el correo o con el móvil. La contraseña se guarda cifrada de forma que nadie puede recuperarla, tampoco nosotros. El correo es obligatorio: sirve para enviarte el enlace si olvidas la contraseña y, una vez confirmado, para avisarte cuando alguien te escribe. Hay una excepción: si pides un correo que otra cuenta tiene sin confirmar, creamos tu cuenta con tu móvil y sin correo, y el correo pasa a ella cuando lo confirmas. El móvil es opcional, no se publica y solo sirve para entrar. Una cuenta puede quedarse sin correo: las más antiguas pueden no tenerlo, y una cuenta pierde el suyo sin confirmar si otra lo pide y lo confirma, o si quien abre ese correo entra con Google con esa dirección (lo explicamos abajo). El correo se puede añadir desde Mi cuenta. Guardamos también la fecha de tu último acceso.
Si entras con Google, guardamos el correo que nos da Google y el identificador que te asigna (un número suyo, distinto de tu correo) para reconocerte la próxima vez. En ese caso no tienes contraseña con nosotros, salvo que te pongas una desde Mi cuenta; entonces guardamos también el móvil que elijas para entrar.
La confirmación del correo. Te mandamos un enlace para confirmarlo, y hasta que lo confirmas no lo usamos para nada más: lo único que le mandamos es ese enlace, al crear la cuenta, cuando lo pides tú y, si alguien te escribe, en un recordatorio para confirmarlo, como mucho uno cada 3 días y sin el mensaje ni quién lo manda. El enlace solo confirma desde tu cuenta: si lo abres sin haber entrado, te pedimos que entres, porque un correo sin confirmar puede haberlo escrito otra persona. Si el correo no es tuyo, el enlace tiene un botón «No es mi correo». Guardamos la fecha en que pones tu correo: si pasan 7 días sin que lo confirmes, otra cuenta puede pedir esa dirección. Le mandamos un enlace a la dirección y, si lo confirman, la dirección pasa a esa cuenta y deja de estar en la tuya. También puede pasar antes de los 7 días: si quien abre ese correo entra con Google con esa dirección y dice que tu cuenta no es suya, la dirección pasa en el acto a la cuenta que crea.
Para no insistir con una dirección, guardamos una huella suya, no la dirección, con la fecha de cada recordatorio y de cada «No es mi correo». Así no le llegan más de 3 recordatorios en 90 días, ni ninguno en 90 días si dijo que no era suya. Durante ese plazo, la cuenta que la puso tampoco puede mandarle otro enlace. Para eso guardamos la misma huella unida a esa cuenta, y se borra con ella. Y cada vez que mandamos un enlace para confirmar una dirección guardamos otra huella suya durante 24 horas, para no mandarle más de tres al día. Otra, durante el mismo tiempo, por cada enlace con el que una cuenta pide esa dirección para pasarla a la suya: una cuenta no la puede pedir más de una vez al día. Y si en uno de esos enlaces se pulsa «No es mi correo», guardamos otra huella suya durante 7 días, para que en ese tiempo ninguna cuenta la pida.
Tus anuncios. Lo que escribes al publicar. En un perfil: tu nombre de pila, provincia, ciudad, zona, tarifa por hora, servicios, horarios y descripción. En una oferta: lo que necesitas, dónde y cuándo. Todo eso es público, también para los buscadores. Para eso lo publicas, y lo aceptas al marcar la casilla del formulario.
Las fotos. La de tu perfil o las de tu oferta, si las pones. Son opcionales y públicas. Las guardamos en un almacén privado y solo se ven a través de esta web. Antes de guardarlas les quitamos los datos ocultos de la imagen, como el lugar donde se hizo. Si quitas o cambias una foto, o borras el anuncio o la cuenta, la borramos y dejamos de servirla en cinco minutos como mucho.
Si pides los avisos de ofertas (en Mi cuenta, con tu perfil de limpiadora), guardamos que los has pedido, cuándo y con qué casilla, cuándo te mandamos el último, hasta qué oferta te hemos avisado (para no repetirte ninguna), una marca mientras sale cada correo (para no mandarlo dos veces) y un código al azar que solo sirve para darte de baja desde el correo; si vuelves a pedirlos, el código cambia y el de los correos anteriores deja de servir.
Cada correo trae las ofertas nuevas de la provincia de tu perfil: el título, la ciudad y el enlace, nunca un dato de contacto de la familia. Llega como mucho uno cada 24 horas y solo a un correo confirmado. Te das de baja desde el propio correo, sin entrar en tu cuenta, o desde Mi cuenta. Guardamos también cuándo te diste de baja, hasta que borres la cuenta.
Los recordatorios. Si alguien te escribe y a las 24 horas sigues sin leerlo, te mandamos un último aviso por esos mensajes. Si publicas o renuevas una oferta, a los 7 días te preguntamos por correo si sigues buscando, para que puedas ocultarla si ya has encontrado a alguien. Como mucho uno al día, solo a un correo confirmado y sin el texto de ningún mensaje ni quién lo escribe. No llevan enlace de baja: son sobre tus mensajes y tus anuncios, como el aviso de mensaje nuevo. Para no repetirlos guardamos qué recordatorio te hemos mandado y cuándo. Lo borramos con la cuenta o a partir de los 90 días.
Los mensajes. El texto de cada mensaje, quién lo escribió y cuándo, a quién has bloqueado y las denuncias que hagas. También guardamos cuándo abres un mensaje, y la otra persona lo nota porque baja su contador de mensajes sin leer.
Si nos escribes desde el formulario de contacto, guardamos el correo que pones, tu mensaje, la fecha y la huella técnica de tu conexión. Si tienes la sesión abierta, guardamos también que el mensaje es tuyo, para atenderte sin preguntarte quién eres y para borrarlo con tu cuenta. Normalmente cada mensaje nos llega además como correo a nuestro buzón, con tu dirección y los primeros 600 caracteres.
Si te quitas una conversación de la bandeja, solo guardamos que tú no quieres verla: esa conversación no se borra. La otra persona la sigue viendo entera, y nosotros podemos abrirla si hay una denuncia. La encuentras en «conversaciones apartadas», dentro de Mensajes, y puedes recuperarla cuando quieras. Si esa persona te vuelve a escribir, vuelve sola a tu bandeja. Para que no te escriba más, usa bloquear, dentro de la conversación.
Si eliminas una conversación, guardamos que la has eliminado y hasta qué mensaje. Ya no verás lo anterior, y no se puede deshacer. Si esa persona te vuelve a escribir, la conversación vuelve a tu bandeja solo con lo nuevo. La otra persona la conserva, también lo que escribiste tú, mientras no la elimine también. Cuando la hayáis eliminado las dos, la borramos con todos sus mensajes, y lo mismo si una la eliminó y la otra borra su cuenta. La excepción es que alguna la haya denunciado: entonces se conserva, porque una denuncia no se puede revisar sin lo denunciado. Por eso, si te están molestando, denuncia antes de eliminar.
Si avisas de que un anuncio no debería estar, guardamos lo que nos cuentas (hasta 200 caracteres), de qué anuncio hablas, la fecha y una huella técnica de tu conexión, para que una sola persona no pueda inundarnos de avisos. Para avisar no hace falta cuenta y no te pedimos ni el nombre ni el correo, así que no podemos contestarte. Los avisos los borramos a partir de los 90 días una vez revisados; los pendientes se conservan hasta que se revisen. Si eres tú quien aparece en ese anuncio sin haberlo publicado, escríbenos desde Contacto y te responderemos.
Para frenar abusos. Los intentos de acceso fallidos, tus entradas de las últimas 24 horas (para limitar las de cada cuenta) y una huella técnica de tu conexión, que es un resumen de tu dirección de internet y no la dirección.
Para saber dónde se atasca la gente. Un recorrido de cada visita, unido por un número al azar que vive en esa pestaña y desaparece al cerrarla. Apunta qué páginas se ven (sin los números que identifican un anuncio o una conversación) y si un formulario se empieza, se envía o se deja a medias. Si un campo no pasa, guarda el nombre del campo; si dejas un formulario a medias, el nombre del último campo que tocaste. Nunca lo que escribes ni lo que eliges. Si llegas al tope de conversaciones nuevas del día al escribir a un perfil o a una oferta, apunta tu plan y el número del tope. Nunca a quién querías escribir ni el mensaje.
Ese número no se guarda junto a tu cuenta ni lo usamos para identificarte, pero no es del todo anónimo: si en esa visita haces algo con tu cuenta (entrar, crearla, publicar o escribir un mensaje), o nos escribes o avisas de un anuncio, la hora de ese paso coincide con la que guardamos y se podría relacionar. Es un dato seudónimo, y por eso el número se borra a los 30 días. Lo explicamos con detalle en la página de cookies.
Base legal. Tratamos todo esto para cumplir el contrato que aceptas al usar el tablón, salvo la publicidad y los avisos de ofertas, que van con tu consentimiento y puedes retirarlo cuando quieras, y el recorrido de la visita, que se apoya en nuestro interés legítimo en que la web funcione. Si no quieres que se apunte, basta con bloquear el almacenamiento de esta web en tu navegador: sin él no hay número de visita.
Tu móvil no se publica
El móvil es opcional y solo sirve para entrar en tu cuenta, igual que el correo. No aparece en tu perfil ni en tu oferta, no se lo damos a ninguna familia ni a ninguna profesional y no está en ninguna de nuestras páginas. Quien quiera hablar contigo te escribe desde la web. Si quieres darle tu teléfono a alguien, se lo das tú en la conversación, cuando ya sabes con quién hablas.
Si contratas Premium
No vemos ni guardamos los datos de tu tarjeta. El pago se hace en una página de Stripe, la pasarela de pago, que actúa como encargada del tratamiento y trata los datos de pago con sus propias condiciones y su propia política de privacidad. Solo le enviamos una referencia interna del pedido y, si tienes el correo confirmado, tu correo para que no tengas que escribirlo.
Guardamos el registro de cada cobro: plan, días que concede, importe en céntimos, moneda, estado, identificador de la suscripción en la pasarela, desglose del impuesto y fechas. Con eso sabemos hasta cuándo tienes Premium y podemos justificar el cobro. La base es el contrato de suscripción y, para conservarlo después, nuestras obligaciones legales.
Si borras la cuenta con una suscripción activa, también se cancela en la pasarela. Si la pasarela no responde en ese momento, el borrado sigue adelante y anotamos la cancelación pendiente para completarla.
Si denuncias una conversación, la leemos
Cada conversación tiene un botón para denunciarla. Al pulsarlo, quien lleva MiLimpiadora puede abrir esa conversación y leer los mensajes para decidir. Una denuncia no se puede revisar sin leer lo denunciado.
Eso incluye que se leen también los mensajes de la otra persona, que no ha denunciado nada y a la que no se avisa. Solo se lee esa conversación, y solo hasta el momento en que denunciaste; lo que se escriba después no se abre por esa denuncia. Si vuelves a denunciar la misma conversación, la lectura llega hasta la nueva fecha. Si es la otra persona quien denuncia, se lee hasta la fecha de su denuncia, también lo que hayas escrito tú hasta entonces. No se leen tus otras conversaciones ni las de nadie más.
Si la otra persona borra su cuenta antes de la revisión, lo denunciado se conserva hasta que lo revisemos, y entonces se borra: sus mensajes de esa conversación hasta tu denuncia, su móvil y el bloqueo que le pusiste.
Cada vez que se abre una conversación denunciada, se anota la fecha y la denuncia de la que viene. Esa anotación no caduca: sirve para responder qué conversaciones se abrieron y cuándo, si nos lo preguntas tú o la Agencia Española de Protección de Datos.
Solo la abre quien gestiona el sitio, con su clave de administración. La base es nuestro interés legítimo en que el sitio sea seguro y en poder responder a quien avisa de algo. Si prefieres que nadie lea la conversación, no la denuncies: puedes bloquear a esa persona, que dejará de poder escribirte, y contarnos lo que pasa desde Contacto.
Quién más trata tus datos
Tres empresas, y ninguna más:
- Stripe, la pasarela de pago, solo si contratas Premium y solo para cobrar. Es quien recibe los datos de tu tarjeta.
- Google, para los anuncios, solo si aceptas la publicidad. Entonces, en las páginas con anuncios se carga el sistema de Google, que puede poner sus propias cookies y usar tu navegación para elegir qué anuncio enseñarte, con sus propias condiciones. Nosotros no te perfilamos ni le enviamos los datos de tu cuenta. Si no aceptas, no se carga nada de Google. Además, nuestro buzón de correo es de Gmail, así que la copia de los mensajes del formulario de contacto pasa por Google.
- Cloudflare, que sirve la web, envía sus correos (también la copia de los mensajes de contacto) y nos da un recuento de visitas. Ese recuento no usa cookies ni te identifica: dice cuánta gente entra y con qué tipo de dispositivo. Se carga siempre, también antes de que decidas sobre la publicidad.
Lo que no hacemos
No vendemos ni cedemos tus datos. Nosotros no te perfilamos. No te enviamos publicidad ni correos comerciales. No publicamos tu teléfono ni se lo damos a nadie. Y no ponemos ninguna cookie de publicidad hasta que la aceptas: si no la aceptas, no se carga ningún sistema de anuncios.
Cuánto tiempo guardamos los datos
Tus anuncios siguen publicados mientras tú quieras. Puedes editarlos, ocultarlos o borrarlos desde Mi cuenta, y también borrar ahí la cuenta entera.
Si borras un anuncio, deja de verse en el acto, también para ti. Sus fotos se borran en ese momento y dejamos de servirlas en cinco minutos como mucho. Del resto guardamos una copia sin publicar durante 12 meses, por si hay una reclamación, un abuso o una denuncia que revisar: lo que escribiste (nombre, textos, zona y, si lo pusiste, tu teléfono), tu tarifa, tu horario, tu experiencia, tus ciudades y la huella técnica de tu conexión. La base es nuestro interés legítimo en poder atender esas reclamaciones.
Pasados los 12 meses, esa copia se borra, salvo que alguien haya avisado de ese anuncio y aún no lo hayamos revisado: entonces espera a que lo revisemos. Después, tu anuncio solo cuenta en unos totales anuales de toda España: cuántos anuncios se retiraron ese año, la tarifa media, cuántos tenían fotos, qué servicios se pedían (o cuántos días y horas, en las ofertas) y de dónde llegaban.
Además, nunca se guarda un total hecho con menos de cinco anuncios. Hasta que haya cinco del mismo año, el tuyo espera sin número de anuncio, sin nombre, sin ciudad ni provincia y sin más fecha que el año: solo con la tarifa redondeada al euro, los servicios (o los días y horas, en una oferta), si tenía fotos y de dónde llegó. En cuanto se suma, sale de la espera. Si ese año no llega a cinco, se borra igual al terminar el año siguiente. En los totales, lo que se retira al borrar la cuenta, o lo de un año que no llegó a cinco, solo suma como un número, sin ningún dato suyo.
Si borras la cuenta, se borran tu usuario, tus mensajes, los bloqueos que pusiste y los que te pusieron, y el registro de las conversaciones que empezaste, salvo lo que sujete una denuncia sin revisar. Tus perfiles y ofertas, y las copias de los que borraste en los últimos 12 meses, se borran en ese mismo momento, salvo la copia de los que tengan un aviso sin revisar; de los demás solo queda que suman uno en el recuento de anuncios retirados de ese año, sin ningún dato suyo. Lo que ya esperaba a los totales porque lo borraste hace más de un año no lleva nada que diga que es tuyo.
Al borrar la cuenta solo se conservan estas cosas:
- Las conversaciones en las que la otra persona escribió. Tus mensajes se borran, salvo los que sujete una denuncia sin revisar. La conversación se cierra y la otra persona conserva sus propios mensajes; donde estaba tu nombre pone «La otra persona». Se borra entera cuando ella también la elimina o borra su cuenta, salvo que la conversación tenga alguna denuncia: entonces se conserva. Si no queda ningún mensaje, se borra en el acto.
- Las denuncias, desvinculadas de quien las hizo, para poder revisarlas. Las borramos a partir de los 90 días de revisarlas, cuando ya no existe la conversación denunciada.
- Lo denunciado de ti que esté sin revisar. Si tienes una denuncia o un aviso pendiente, lo denunciado no se borra hasta que lo revisemos, y en cuanto lo revisamos se borra: tus mensajes de esa conversación hasta la fecha de la denuncia, tu móvil y el bloqueo que te puso quien te denunció, o la copia sin fotos del anuncio del que se avisó.
- Los registros de cobro, que la ley nos obliga a conservar al menos seis años desde el último asiento (artículo 30 del Código de Comercio). Se les quita tu identificador y conservan el plan, el importe y su impuesto, la moneda, el estado, las fechas, el número de pedido y el identificador de la suscripción en la pasarela. La identidad de la factura la conserva la pasarela, que es quien la emite.
- El registro técnico de los cobros. Cada aviso de la pasarela (pagos, renovaciones, cancelaciones) y, al borrar la cuenta, la petición de cancelar tu suscripción. Contiene el identificador de la suscripción y lo que pasó, sin datos personales ni de tarjeta, y sirve para completar una cancelación pendiente y demostrar que se pidió. Este registro no se borra.
- Los mensajes del formulario de contacto que no podamos atribuirte. Se borran con la cuenta los que enviaste con la sesión abierta o desde el correo confirmado de tu cuenta. Los demás los borramos a partir de los 90 días, o antes si nos lo pides desde ese mismo correo. El correo que nos llega al buzón con cada mensaje no lo alcanzan ni el borrado de la cuenta ni los 90 días: lo borramos a mano cuando nos lo pides.
- Los avisos que diste sobre anuncios de otras personas. No llevan ningún identificador, así que no podemos saber que eran tuyos. Los borramos a partir de los 90 días una vez revisados. Los avisos sobre tus anuncios se borran con ellos, salvo los que sigan sin revisar.
- Los totales anuales de anuncios. Tus anuncios siguen contando en los totales de toda España por año, como se explica arriba, sin ningún dato que diga que eran tuyos.
- Las copias de seguridad. Cada día copiamos la base de datos y las fotos para poder recuperar el servicio si algo falla. Las copias se cifran antes de salir del ordenador que las hace y se guardan en dos equipos nuestros, no en ningún servicio de terceros. Solo se abren con una clave guardada en nuestra bóveda de contraseñas, protegida por su propia contraseña. Cada copia se borra a los 35 días (la más reciente se conserva hasta que haya otra), así que lo que borras desaparece también de ellas en ese plazo, salvo lo que sujete una denuncia sin revisar, que sigue en la base hasta que lo revisemos. Solo las usamos para recuperar el servicio.
- La huella de tu correo, si te enviamos un recordatorio para confirmarlo o alguien pulsó «No es mi correo». Es un resumen de la dirección, no la dirección, y no está unida a ninguna cuenta. Sirve para que borrar la cuenta y crear otra no permita volver a mandar recordatorios a esa dirección, y se borra sola a los 90 días. La de cada enlace para confirmarla, igual, pero se borra sola a las 24 horas. Y la de un «No es mi correo» en un enlace con el que otra cuenta la pedía, a los 7 días.
Si pierdes el acceso
Si olvidas la contraseña, pide una nueva en recuperar la contraseña, con tu móvil o tu correo. Cómo te llega depende de si tu cuenta tiene un correo confirmado.
Con correo confirmado, te enviamos un enlace a ese correo y solo a ese. Dura una hora, sirve una vez y deja de valer si pides otro. Del enlace guardamos una huella, no el enlace, además del correo al que lo enviamos, la fecha y la huella técnica de tu conexión, para que nadie pueda pedir enlaces sin parar. Cuando cambias la contraseña te avisamos por correo, por si no has sido tú. Ese aviso solo va a un correo confirmado, porque uno sin confirmar puede haberlo escrito otra persona.
Sin correo confirmado, no podemos enviarte el enlace y no hay otra forma de recuperar la cuenta. Por eso pedimos el correo al crearla, y Mi cuenta te recuerda confirmarlo.
Si cambias o quitas el correo de tu cuenta, avisamos al correo anterior si estaba confirmado. El aviso lleva un enlace «No he sido yo», que vale 15 días y sirve una vez. Con él, ese correo vuelve a la cuenta, quien haya entrado desde otro móvil u ordenador se queda fuera y se pone una contraseña nueva. Así puedes recuperar la cuenta si alguien entra y te cambia el correo. Durante esos 15 días, quien abra el correo anterior también puede hacerlo: si ese correo ya no es tuyo, cambia su contraseña. Del enlace guardamos una huella, no el enlace, con el correo anterior y la fecha.
Si alguien se queda con tu cuenta y ya no tienes el enlace, no podemos devolvértela, porque no tenemos forma de saber quién es la dueña. Sí podemos borrar tus anuncios y tus datos si nos lo pides desde Contacto.
Lo que guardamos para recuperar una cuenta se borra con ella o, si no la borras, a partir de los 90 días.
Tus derechos
Puedes pedirnos acceso a tus datos, corregirlos, borrarlos, limitar su uso, oponerte a su tratamiento y recibirlos en un fichero para llevártelos. Casi todo puedes hacerlo tú desde Mi cuenta, sin esperar a nadie. Para lo demás, escríbenos.
Puedes retirar el consentimiento de publicidad cuando quieras, como se explica en la página de cookies. Y si crees que no tratamos bien tus datos, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos.