Limpieza de oficina pequeña por horas: qué tener en cuenta
- Un despacho de dos a seis personas se mantiene con una o dos visitas cortas a la semana, normalmente fuera del horario de trabajo.
- La gran diferencia con una casa no está en el trabajo, está en el régimen: en una oficina la persona no es empleada de hogar, porque no es un domicilio.
- Eso cambia quién contrata y cómo se factura. Aquí te contamos el mecanismo, no las cifras: consúltalas con la Seguridad Social o con una gestoría.
Un despacho no es una casa, y no por el trabajo
Limpiar una oficina pequeña es, en lo práctico, más sencillo que limpiar una casa: menos textiles, menos cocina, superficies duras y un baño que se limpia igual que el tuyo. Lo que de verdad la distingue es otra cosa: el empleo de hogar existe solo en el domicilio familiar. Un despacho, una tienda, una consulta o un taller no son un hogar, y la persona que los limpia no es una empleada de hogar, aunque sea la misma que limpia tu casa los martes.
Eso no lo decimos para complicarte la vida: lo decimos porque cambia el trámite. Todo lo que cuentan nuestras guías sobre el alta que hace la familia, el mínimo por hora del empleo de hogar y la reducción de cuotas para hogares empleadores no se aplica en un local.
Cómo se formaliza, sin cifras que no podemos verificar
En un local hay dos caminos habituales, y cuál toca depende de cómo trabaje la persona y de cuánto trabajo haya:
- Servicio de una autónoma o de una empresa de limpieza: ella te factura por horas o por un importe mensual, y se ocupa de sus propias obligaciones. Es lo más común para pocas horas a la semana.
- Contrato laboral ordinario: el negocio la contrata a tiempo parcial y la da de alta en el régimen general, como a cualquier otra empleada. Tiene sentido cuando las horas son bastantes y fijas.
Cuál conviene, qué cuota supone y qué convenio se aplica son preguntas que dependen de tu actividad y de tu provincia, y aquí no vamos a darte una cifra que no hayamos verificado para tu caso. Consúltalo en la Seguridad Social o con tu gestoría antes de empezar; es una llamada, y te ahorra un disgusto.
Qué incluye la limpieza de un despacho pequeño
Para un local de entre 40 y 100 m² con dos a seis personas trabajando, la rutina razonable es:
- Cada visita: papeleras, baño completo, suelos (aspirar y fregar), polvo en mesas y superficies libres, cocina u office si hay (fregadero, encimera, microondas).
- Cada semana: cristales interiores de puertas y mamparas, teclados y teléfonos por fuera, nevera de la cocina.
- Cada mes: cristales exteriores accesibles, rejillas y radiadores, sillas y tapizados, interior de armarios comunes.
Una regla útil: las mesas de trabajo no se tocan por dentro. Papeles, cajones y lo que hay encima de un escritorio es de quien lo usa. Que quede claro desde el principio evita malentendidos y evita que alguien crea que le han movido un documento.
Frecuencia y horas
Un despacho pequeño se mantiene con una o dos visitas de dos horas a la semana. Con clientes que entran a diario, una consulta o una tienda, tres visitas cortas rinden mejor que una larga: lo que se ve desde la puerta tiene que estar bien cada mañana. El horario suele ser fuera del de trabajo, a primera hora o al cierre, y eso es una ventaja para muchas profesionales, que lo encadenan con las casas del mediodía.
El precio por hora se parece al de la limpieza de hogar en tu zona, con la diferencia de que aquí se factura y puede llevar impuestos encima: la banda de tu provincia está en la guía de precios y sirve de referencia de partida, no de tarifa. Para entender cómo piensan su precio quienes hacen oficinas, lee cuánto gana una limpiadora por horas, que dedica una pregunta a este caso.
Llaves, alarma y confianza
En una oficina casi siempre hay que dar llaves o código de alarma, porque la limpieza se hace sin nadie dentro. Trátalo como lo que es: acceso a un local con equipos y documentos. Deja por escrito quién tiene la llave, si hay alarma y cómo se arma, y qué zonas están fuera (un archivo, un almacén). Es el mismo cuidado que recomendamos para una casa, y lo tienes desarrollado en dar llaves a la limpiadora.
Cómo publicarlo aquí
El tablón sirve también para esto: hay profesionales que marcan «oficinas y locales» en su perfil, y en ciudades grandes como Madrid son bastantes. Cuando publiques tu oferta, di tres cosas que en una oferta de hogar no harían falta: que es un local y de qué tipo, en qué franja se puede entrar y cómo quieres formalizarlo (factura o contrato). Así solo te escribe quien trabaja de esa manera, y os ahorráis la conversación en la que cada uno pensaba en un régimen distinto.
Esto es información general para ayudarte a entender el trámite, no asesoramiento jurídico. Los importes y las condiciones los fija la Seguridad Social y cambian cada año.
Cómo funciona MiLimpiadora
- 146 ciudadesEn las 52 provincias, ciudad a ciudad.
- Publicar es gratisEl perfil si limpias, la oferta si buscas.
- Sin comisionesLo que acordéis es vuestro, entero.
- Tu teléfono no se publicaSe habla aquí dentro; el número lo dais vosotros.
Preguntas frecuentes
¿Puedo contratar a mi limpiadora de casa para el despacho?
Puedes proponérselo, pero no es la misma relación ni el mismo trámite. En tu casa es empleo de hogar; en el despacho no lo es, porque el empleo de hogar existe solo dentro del domicilio familiar. Tendréis que acordar cómo se formaliza: como servicio facturado si ella es autónoma, o como contrato laboral ordinario si la contrata la empresa.
¿Con qué frecuencia?
Para un despacho pequeño, una o dos veces por semana suele bastar: baño, cocina si la hay, suelos, papeleras y polvo. Si hay clientes que pasan a diario o mucha gente, tres.
¿Quién pone los productos?
En oficinas, casi siempre el negocio: son consumibles del local, junto con el papel del baño y las bolsas. Acordadlo igual que en una casa, por escrito.
¿Puedo publicarlo en MiLimpiadora?
Sí. Hay perfiles que marcan «oficinas y locales» entre sus servicios. Deja claro en la oferta que es un local, el horario en que se puede entrar y cómo quieres formalizarlo, para que solo te escriba quien trabaja así.