Tu primer día en una casa nueva
- Los diez primeros minutos son para recorrer la casa con la familia y confirmar tareas, productos y dónde está cada cosa. No para empezar a limpiar.
- Orden que cunde: de arriba abajo y de dentro afuera, cocina y baños primero, suelos al final.
- Antes de irte, un mensaje corto en el tablón con lo hecho y lo que ha quedado pendiente: es lo que convierte una prueba en una casa fija.
Antes de salir de casa
El primer día se gana la noche anterior. Relee en la mensajería lo que acordasteis —hora, dirección, quién te abre, tareas, tarifa— y confirma con un mensaje corto que vas: «Mañana a las 9 en la calle X, como quedamos. Hasta mañana.»
Comprueba también que el alta está hecha. La familia tenía que tramitarla como muy tarde ese primer día, y la Seguridad Social suele avisarte por SMS o correo cuando la solicita; si no te ha llegado nada, en cómo comprobar que estás dada de alta tienes cómo verlo en tres minutos.
Y la bolsa. Aunque los productos los ponga la familia, lleva lo que te hace autónoma del cajón de debajo del fregadero: guantes, dos o tres bayetas de microfibra, un estropajo, una botella de agua. Y ropa cómoda y calzado cerrado.
Los primeros diez minutos
No empieces a limpiar nada más entrar. Pide a la familia que te enseñe la casa entera, aunque sea un piso pequeño, y en ese recorrido deja cerradas cinco cosas:
- La lista de tareas de hoy, estancia por estancia, y cuáles son prioridad si no da tiempo a todo.
- Los productos y las herramientas: dónde están, cuál se usa en cada superficie, qué no se puede usar (madera, mármol, vitrocerámica) y si hay alergias.
- Lo que no se toca: el escritorio del teletrabajo, el cuarto del adolescente, los papeles de la mesa. Cada casa tiene sus zonas.
- La logística: alarma, mascotas, ventanas que no cierran bien, dónde se tira la basura, dónde se tiende.
- Cómo se termina el día: si hay que cerrar con llave, apagar algo, dejar la ropa en algún sitio.
Apúntalo en el móvil delante de ellos: no es desconfianza, es que se note que te lo tomas en serio.
Cómo organizar la limpieza para que cunda
Con las tareas claras, el orden importa más que la velocidad. La regla que funciona en casi cualquier casa: de arriba abajo (primero polvo y superficies, los suelos al final, porque todo cae) y de dentro afuera (empiezas por lo que más se ensucia y terminas por la entrada, para no volver a pisar lo limpio).
- Ventila nada más empezar y pon una lavadora si está en la lista: trabaja sola mientras tú haces lo demás.
- Cocina y baños primero. Son lo que más tiempo lleva y lo que más se nota; si el día se tuerce, que se haya torcido con eso hecho.
- Dormitorios y salón: polvo, superficies, ordenar solo lo evidente. Sin mover objetos de sitio: el primer día no se reorganiza nada.
- Suelos al final, de la habitación más lejana hacia la puerta.
Mira el reloj al terminar cada estancia y apunta cuánto has tardado. Es el dato que más vale de todo el día: con él sabrás si las horas acordadas eran realistas, y lo tendrás para organizar las demás casas cuando lleguen.
Lo que no se hace el primer día
No se abren cajones ni armarios que no estén en la lista. No se aceptan tareas nuevas «ya que estás» sin decir que eso es otra cosa y se habla aparte. No se pide ni se acepta una copia de llaves: las primeras semanas, que te abran. Y no se limpia media hora más gratis para causar buena impresión: causa la contraria, porque marca que tus horas no cuentan.
Cómo cerrar el día
Si la familia está en casa, un repaso rápido juntos: lo hecho, lo que no ha dado tiempo, lo que has visto que conviene tratar otro día (una campana que necesita una limpieza a fondo, unas juntas). Si no están, el mismo repaso por escrito, en la mensajería del tablón, antes de que se te olvide:
«Ya he terminado. Hecho: cocina, dos baños, polvo y suelos de toda la casa, sábanas del dormitorio principal. Pendiente: el horno, que necesita más tiempo del que había hoy. He tardado 3 h 20 en vez de 3; la semana que viene, con la casa ya en marcha, debería ir en 3. ¿Os viene bien el mismo día y hora?»
Ese mensaje deja constancia del trabajo, ajusta las horas con datos y pide la siguiente cita: es la diferencia entre una prueba y una casa fija. Y cobra lo acordado, como acordasteis, al terminar o a fin de mes.
Y la siguiente casa
Con la primera en marcha ya sabes cuánto tardas y cuánto te compensa: revisa tu tarifa con las bandas de precios de tu provincia y mira las ofertas de limpieza que te queden cerca. Si todavía no tienes perfil, publícalo gratis: con tu zona, tu tarifa y tus horas, las familias te escriben desde dentro del tablón y tu teléfono no se publica.
Esto es información general para ayudarte a entender tu situación, no asesoramiento jurídico. Los importes y las condiciones los fijan la Seguridad Social y el BOE y cambian cada año.
Cómo funciona MiLimpiadora
- 146 ciudadesEn las 52 provincias, ciudad a ciudad.
- Publicar es gratisEl perfil si limpias, la oferta si buscas.
- Sin comisionesLo que acordéis es vuestro, entero.
- Tu teléfono no se publicaSe habla aquí dentro; el número lo dais vosotros.
Preguntas frecuentes
¿Llevo mis productos el primer día?
Lo normal es que los ponga la familia, y así se suele acordar. Aun así, conviene llevar una bolsa pequeña con guantes, un par de bayetas de microfibra y un estropajo: el primer día casi siempre falta algo, y no depender de ello te ahorra media hora.
¿Cómo sé cuánto tiempo dedicar a cada cosa?
Con la lista de tareas delante, reparte las horas antes de empezar y apunta cuánto tardas de verdad en cada estancia. Ese apunte del primer día es lo que te permite decir, la semana siguiente, si las horas acordadas dan o no dan para todo.
¿Qué hago si la casa está mucho peor de lo que me dijeron?
Díselo al empezar, no al terminar. La primera limpieza de una casa descuidada es una limpieza a fondo: se tarda el doble y se cobra como tal. Propón hacer hoy lo prioritario y dejar el resto para una visita más larga, o acordar más horas ese mismo día.
¿Debo dar mi teléfono el primer día?
Solo si tú quieres. En el tablón os escribís desde dentro y tu número no aparece en ningún sitio; muchas trabajadoras prefieren mantener la conversación ahí las primeras semanas y pasarse al teléfono cuando ya hay confianza. Es tu decisión, no una condición.